El chupetín que se guarda a mitad de comer. Push Pop es un clásico de Bazooka/Topps desde 1986: su mecanismo deslizable te deja empujar el caramelo desde abajo para comer y volver a taparlo para más tarde, sin ensuciar ni tirar nada. El de este display está fabricado en Argentina, como lo indica el tubo. Cada unidad pesa 15 g y el display trae 20 unidades (300 g), sin TACC. Los sabores de la línea local son Frutilla, Frambuesa-Limonada, Naranja y Frutos del Bosque.
Para el kiosquero, la funcionalidad es el argumento de venta: en el recreo, el chico que tiene un Push Pop lo guarda y lo retoma, así que no es un caramelo de una sentada y eso extiende el valor percibido. Es marca conocida, de compra por impulso y reconocimiento inmediato en la vidriera. El display de 20 da control de stock y rotación pareja, sobre todo en temporada escolar y cumpleaños.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la historia del Push Pop?
Lo lanzó Topps en 1986 con un solo objetivo: un chupetín que no ensucie. El mecanismo push (empujá de abajo, tapá de arriba) sigue siendo el sello de la marca.
¿Cuáles son los sabores disponibles?
Cuatro: Frutilla, Frambuesa-Limonada, Naranja y Frutos del Bosque. Vienen mezclados en el display de 20 unidades.
¿Cuánto pesa y cuántas unidades trae?
20 unidades de 15 g cada una, 300 g totales. Es el formato estándar para venta mayorista en kioscos.
¿Es apto para celíacos?
Sí: cada tubo dice «libre de gluten – Sin T.A.C.C.» en el envase.
















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